Ley de fomento y promoción de las Bioconstrucciones

LA LEGISLATURA DE LA PROVINCIA DEL NEUQUÉN

Sanciona con fuerza de

ley:

Artículo 1°: Fomentar y promocionar las bioconstrucciones o construcciones naturales, para viviendas destinadas a uso unifamiliar.

Artículo 2°: A los efectos de la presente ley entiéndase por bioconstrucciones a la forma de construir respetuosa con el entorno natural donde se implanta, realizadas con materiales de bajo impacto ambiental o ecológico, reciclados o altamente reciclables, o extraíbles mediante procesos sencillos y de bajo costo. La gran mayoría de materiales utilizados en bioconstrucción son de origen natural (mineral, vegetal o animal) y no están procesados.

Artículo 3°: Quedan exentas del pago del impuesto inmobiliario, por el plazo de 10 años, las construcciones realizadas o que se realicen en el futuro con el método mencionado en el artículo 1º de la presente.

Artículo 4°: El Instituto Provincial de Vivienda y Urbanismo y la Agencia de Desarrollo Urbano Sustentable (ADUS) o los organismos que en el futuro los reemplacen, instrumentará todos los mecanismos que estén a su alcance para promover, aplicar y difundir mediante campañas de comunicación masivas, en la comunidad, los beneficios de los métodos de bioconstrucción.

Artículo 5°: Invitase a los municipios de la Provincia a autorizar y reglamentar el método de bioconstrucción.

Artículo 6º: Comuníquese al Poder Ejecutivo Provincial.

FUNDAMENTOS

La bioconstrucción es una forma de construcción responsable e inteligente que se genera según la morfología del terreno, las condiciones climáticas y aprovechando al máximo los recursos naturales locales.

Permite una intervención más directa del usuario final en la gestión o autogestión del proceso constructivo y el resultado es una edificación más eficiente y saludable.
La demanda de profesionales capacitados en estos ámbitos irá cada vez más en aumento por necesidades económicas y sociales, como la reducción de la demanda energética a la edificación, el conocimiento y uso de energías renovables.

Entre algunas de las técnicas utilizadas, se encuentran: adobe, paneles de fajina, muros apisonados o tapial, bloques de tierra comprimida y bloques de madera.

Una casa construida según los principios de la bioconstrucción será más eficiente energéticamente, ya que estará adaptada al clima y al entorno y aprovechará al máximo los factores climáticos del entorno para aclimatar mejor la vivienda. Por tanto, respecto a la construcción tradicional tendrá un menor costo de consumo energético. El uso de materiales naturales como la paja, el corcho, la celulosa, la lana, etc., junto a sus valores ecológicos y de bajo o nulo impacto ambiental aportan una gran capacidad aislante. En el caso de los bloques de madera, producidos en nuestra Provincia por Corfone (Corporación Forestal Neuquina S.A.), también se apoya una nueva alternativa productiva para la provincia.

La bioconstrucción de estructuras edilicias, particularmente con tierra es parte de la cultura de los pueblos desde hace miles de años y ha sido durante mucho tiempo la manera en la que nuestros antepasados encontraron el método para resolver el problema habitacional.

Este proyecto de ley es una contribución a los esfuerzos que se vienen realizando desde el sector académico y social, por recuperar el legado histórico de la construcción con tierra y otras técnicas y materiales en nuestro País, e incorporar, a la vez, nuevas técnicas que se adecuen a la realidad sociocultural y contexto natural de la población.

En la Argentina de hoy existen tanto arquitecturas de tierra vernáculas, así como contemporáneas, rurales y urbanas, y más de 50 años de estudio, registro, investigación e intervención en distintas regiones. Las obras incluyen a barrios de vivienda FONAVI, edificios de servicios (salones comunitarios, centros culturales, museos, puestos de salud, oficinas, depósitos, escuelas), edificios para el turismo (cabañas, posadas, hoteles, iglesias), viviendas particulares y numerosos casos de preservación del patrimonio edificado en tierra (que supera el 60% en regiones como Noroeste y Cuyo).

En nuestra provincia los bloques de madera yo fueron utilizados en el año 2013, se construyeron 10 viviendas en Andacollo con este sistema a través de planes del IPVU y se proyectaban distintas obras a lo largo de la provincia.

Existen antecedentes en la provincia de Río Negro de municipios que han normado las bioconstrucciones dentro de sus códigos de edificación e inclusive cuentan con una ley marco provincial, como la que proponemos. Ordenanza 024-10 de la Municipalidad de Luis Beltrán, Río Negro. Ordenanza 2492-CM-13 de la Municipalidad de Bariloche, Río Negro. Ordenanza 4752/2015 Municipalidad General Roca, Río Negro. Ley Provincial 4931/2013 Rio Negro.

Una de los mejores argumentos a favor de la bioconstrucción es su huella ecológica positiva (*) en el entorno, incorporando elementos como mínimas emisiones (incluso es considerable la absorción de CO2 en el caso del uso de la paja o las cañas), buenas prácticas de producción y operación, manejo adecuado y aprovechamiento de subproductos y residuos, disminución en el consumo de insumos, etc.

El empleo de materiales próximos o de Km 0, la recuperación de sistemas constructivos vernáculos adaptados a las nuevas necesidades actuales, el balance global negativo de emisiones de CO2… hacen de la bioconstrucción la forma de construir más sostenible y adaptada al entorno.

Además de los efectos positivos que esto tiene sobre la calidad de vida y el entorno, trabajar con materiales de poca elaboración industrial implica mayor inversión en mano de obra, generación de empleo y formación profesional, con las correspondientes consecuencias para el desarrollo económico local, es por todo esto que solicitamos a nuestros pares el acompañamiento en este proyecto de ley.